
Es la tortuga marina en mayor peligro de extinción en el mundo y la mayor de todas las tortugas. Llega a medir 2 m. y a pesar 600 kg. Su pico tiene forma de gancho para morder medusas.
Posee un caparazón liso y oscuro, con crestas que lo recorren de la cabeza a la cola. En el caparazón ostenta una suave curva que recuerda al instrumento musical laúd, del que viene su nombre.
Tiene un peculiar sistema de regulación de la temperatura corporal: su tasa metabólica es tres veces mayor a lo esperado en un reptil de su tamaño, lo que, unido a sus intercambiadores de calor y a su gran dimensión, le permite mantener una temperatura corporal de hasta 18°C sobre el agua. Algunos científicos opinan que tiene capacidad para generar su propio calor corporal, a pesar de que los reptiles son de "sangre fría".
Se encuentra en todos los mares tropicales o subtropicales. Se localiza en la costa occidental de la Península y Golfo de Baja California, en donde anida y se alimenta. Después de anidar, las hembras de México, Costa Rica y el resto de Centroamérica migran hacia el sur, llegando hasta las aguas cercanas a las Islas Galápagos, donde detienen su viaje debido a la fuerza y temperatura fría de la corriente de Humbolt.
Se han marcado tortugas laúd que muestran rutas migratorias hacia Ecuador y Perú.