La forma de su cabeza es similar a la de un martillo (en forma de “T”), con los ojos y orificios nasales en los extremos. Ello le permite navegar siguiendo los campos magnéticos de la Tierra, o buscar presas enterradas detectando sus campos eléctricos. Su coloración es gris café y blanca en la parte ventral. Llega a medir hasta 4.2 metros. Se alimenta de peces, rayas, crustáceos, calamares y pulpos.
Al nadar mueve la cabeza de lado a lado; recorre grandes distancias y tiene preferencia por las islas oceánicas, donde se observa en grandes cardúmenes. Su rito de reproducción es violento (los machos muerden a las hembras).
Sostiene en proporciones importantes a las pesquerías comerciales de los estados de Baja California Sur, Sinaloa, Michoacán y Oaxaca.

Es la especie más común en los mares tropicales y cálidos, incluso en aguas templadas. Se mueve en los declives cercanos a la costa y frecuenta lagunas costeras someras cuando es juvenil.
Los grupos más abundantes de adultos se encuentran en verano y otoño cerca de montañas submarinas, mientras que los juveniles son más frecuentes en invierno cerca de la costa.