Se distingue por la gran aleta dorsal de su lomo y por su boca, siempre entreabierta: el agua penetra en ella y sale continuamente por las branquias. A pesar de su nombre, es blanco en su parte ventral, y gris o azulado en la dorsal. Sus fauces se cierran con una fuerza 300 veces superior a la de una mandíbula humana y es el protagonista de la película Tiburón. Sus dientes son grandes, aserrados, anchos y de forma triangular.
Detrás de las dos hileras de dientes principales tiene dos o tres hileras más en crecimiento que suplen la frecuente caída de dientes. Su olfato es muy potente. Los ataques de tiburones contra seres humanos son bastante raros, y los científicos los atribuyen a que exploran con mordiscos los objetos que no les son familiares.
Se alimenta de animales vivos, en especial ballenas, delfines y focas además de otros peces, pero no desprecia la carroña. Es muy robusto (mide de 4 a 6 m. y pesa hasta 1.9 toneladas). Suele ser solitario.
Es uno de los tiburones que mayor distribución tiene, gracias a su inusual habilidad de mantener la temperatura de su cuerpo más alta que la del ambiente que le rodea, permitiéndole sobrevivir en aguas muy frías.

Es altamente migratorio. Los ejemplares que se han observado patrullando el Golfo de California son en su mayoría juveniles, lo que revela la importancia de esta región como zona de crianza y alimentación.
Esta especie pasa una temporada bien definida, entre agosto y diciembre, en Isla Guadalupe, Baja California, ubicada en el Océano Pacífico a 241 km al oeste de la Laguna Guerrero Negro. Vive sobre las zonas de plataforma continental, en mares tropicales y templados.
Por lo general se mantiene a una cierta distancia de la línea costera, acercándose sólo en zonas con concentración de atunes, focas, pingüinos u otros animales. Suele permanecer cerca de la superficie.